Nutrición

¿Cómo encontrar tu equilibrio en la alimentación?

Para muchos de nosotros es difícil encontrar un equilibrio entre lo que comemos y cómo nos sentimos, muchas veces se vuelve una lucha constante en nuestra vida e incluso nos provoca ansiedad o angustia.

En primer lugar me gustaría hablar sobre dos términos importantes en este tema, uno es la dieta que llevamos y otro a donde queremos llegar con ella. Por dieta me refiero a lo que comemos todos los días no a algún régimen con el fin de bajar de peso. La dieta es lo que decidimos comer todos los días, la cual está condicionada por la creencias que tenemos sobre la comida, lo que es “bueno o malo”. Esto lo aprendemos a lo largo de la vida, por anuncios en la tv, por cosas que leemos en una revista, por la educación en casa o en la escuela y cada uno de nosotros vamos creando nuestros propios conceptos.

Pero realmente sabemos que nos aporta cada alimento? ¿Te haz puesto a pensar por que piensas que es “bueno” comer fruta y es “malo” comer “pan”?

Yo los invito a aprender y leer un poco sobre el aporte nutricional de los alimentos y decidir en base con que quieres alimentar a tu cuerpo. Así creo que podemos tener una visión más real de lo que es “bueno y malo” aunque a mi no me gusta esa forma de categorizarlos.

Y ¿A donde pretendo llegar con esta dieta? O ¿Porque elijo comer de esa forma? ¿Quiero sentirme sana? ¿Quiero bajar de peso? ¿Quiero ganar musculo?, ¿Cual es la razón porque como eso?.

Al aprender  sobre los nutrientes que nos aportan los alimentos podemos pasar de restringirnos a comer más de forma más libre.  Te terminas enfocando en los beneficios que te aportan los nutrientes que te harán ver y sentir mejor, sin miedos y sin restricciones! Suena difícil pero una vez que cambiamos la forma de ver la comida aprendemos a disfrutar lo que nos hace sentir bien y es entonces cuando esa lucha entre la comida y las emociones se convierte e armonía.  Y el fin último se convierte en sentirte bien contigo mismo.

En lo personal yo encontré mi equilibrio cuando me volví vegana, fue un proceso que me llevó tiempo, no fue de un día al otro, yo como todos tenía muchas creencias alrededor de varios alimentos. Miedos creados a los carbohidratos, las azúcares y a las grasas sobre todo. Me consideraba una persona sana, pero cuando cambié mis hábitos alimenticios me di cuenta que estos miedos realmente condicionaban mi forma de ver la comida y de cómo me sentía después de comer algo “malo”.

Aprendí la diferencia entre los carbohidratos simples y complejos y la importancia de comerlos al ser nuestra principal fuente de energía y la importancia de tener en mi dieta las grasas insaturadas “buenas” como almendras, cacahuates o el aguacate, facilitan la absorción de vitaminas, ayudan a prevenir enfermedades, incrementa masa muscular.

Hoy como sin remordimientos, sé que lo que como nutre mi cuerpo y eso me hace verme y sentirme bien! Cómo sin contar calorías ni porciones porque sé que es lo que necesita mi cuerpo para funcionar adecuadamente y estar realmente sano.

Y tu ¿a que le tienes miedo?….

¿Que puedo hacer al respecto?

  1. Primero y lo más importante es aprender a amar tu cuerpo, seas delgada, rellenita, alta o bajita, a todos nos toca un cuerpo y es el que nos acompaña todos los días, así que aprendiendo a amarlo con nuestros defectos y cualidades es lo mejor que puedes hacer, verás como agradeciendo a tu cuerpo de lo que hace por ti, cambia lo forma en la que lo alimentas y de cómo te sientes contigo misma.
  2. Informarte de las propiedades de los alimentos, al saber que es lo que nos aportan cambiamos ese miedo por un conocimiento real de lo que necesito o quiero. Intenta comer productos naturales y que estén en temporada.
  3. Planea un menú semanal balanceado en el que tengas todos los grupos de alimentos, si planeas es menos probable que termines comiendo cualquier cosa. Cualquier objetivo que te pongas, hazlo a corto plazo, ve planeando semana a semana y así tendrás más oportunidades de alcanzarlo y seguir adelante. Si por alguna razón no lo logras, no te preocupes la vida esta llena de altibajos y es de sabios levantarse y seguir.
  4. Come cosas que te hagan sentir bien, llena tus platos de colores y haz ejercicio, así sea una meditación al día o correr una hora, todo lo que hagas que sea con la finalidad de hacerte sentir bien!

Así que piensa y haz una lista de tus miedos, investiga más sobre el tema. Por ejemplo de las azúcares, si eres muy dulcero puedes buscar alternativas más sanas para poder seguir comiendo esos postres que tanto te gustan; endulza tus batidos con dátiles, haz un helado con fruta congelada, prepara tortitas con plátanos y avena. No tienes porque dejar de comer nada, si no buscar mejores ingredientes para que lo que comas te aporte un valor nutricional y te hagan sentir mejor.

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